Del pasado al presente: el encaje de los 50 vuelve con fuerza en 2026

31.03.2026

Este tejido delicado es el protagonista de los 'looks' de las expertas en moda más estilosas de la semana de la moda. Toma nota. 

Es oficial: ha salido el sol y nuestra creatividad estilística —que, últimamente, estaba dormida— se ha vuelto a activar. De un tiempo a esta parte, nuestro día a día se ha basado en no morir de frío y recurrir a nuestro fondo de armario 'comfy' pero, por fin, este atisbo de primavera nos anima a poner en práctica algunas de las tendencias más potentes de la temporada. ¿Por ejemplo? El encaje, que se ha convertido en la mejor apuesta de la generación Z a la hora de armar sus 'looks' más sexis.

Este tejido semitransparente y romántico fue símbolo de feminidad en los años 50, después la Segunda Guerra Mundial, tras una época en que la moda estaba marcada por la austeridad. De hecho, Dior lo elevó a la alta costura con el 'New Look'. A pesar de haberse mantenido omnipresente durante todo este tiempo, es en 2026 cuando el encaje vuelve protagonizar los mejores estilismos del 'street style': "Conecta con la necesidad de una feminidad consciente", explica Laura Francés, Social & Communications de la firma de lencería Ysabel Mora. 

"En un momento donde la moda oscila entre lo utilitario y lo emocional, el encaje aporta sensibilidad, detalle y artesanía, pero reinterpretado desde la comodidad y la versatilidad", añade. ¿Qué veremos, entonces, este año? "A una mujer que quiere sentirse atractiva para sí misma, no para la mirada externa. Es un tejido delicado, pero también poderoso", cuenta, afirmando que, más que fragilidad, este detalle implica intención.

La vuelta del encaje como tendencia para la generación Z

Firmas como Maison Margiela, Valentino, Chloé o Vetements han incorporado a sus colecciones de primavera este tejido tan sexy. ¿Se trata de un 'revival' o siempre ha estado ahí? "Estamos ante una evolución. El encaje clásico —romántico, ornamental o barroco— ha dado paso a diseños más limpios, geométricos y funcionales", afirma Francés.

Ahora no se esconde, sino que se integra en el estilismo, respirando modernidad y conviviendo con otros recursos como el denim, la sastrería o el estilo 'athleisure': "Hoy se trabaja con patrones más gráficos, mezclas con tejidos técnicos y cortes pensados para ser visibles", cuenta.

Con esa evolución, también ha cambiado la percepción social del encaje. Siempre ha estado ligado a la seducción y a momentos especiales. Hoy, el concepto cambia radicalmente: "Forma parte del armario cotidiano y lo podemos utilizar a diario", dice la experta.

Añade que, desde la firma, sus clientas no compran este tipo de piezas solo para una ocasión en concreto, sino para el día a día, apostando por prendas como un bralette que asoma bajo la camisa, un body que sustituye a un top o una braga cómoda, pero sofisticada. "Ha dejado de ser un mensaje hacia fuera para convertirse en una declaración hacia dentro, nos gusta cómo nos sentimos con ello", cuenta.

Por su parte, en la firma desarrollan tejidos suaves, elásticos y adaptables a cuerpos reales —no idealizados— para priorizar la comodidad y seguridad de sus clientas en sí mismas. "Escuchamos mucho a nuestra comunidad, que busca funcionalidad, versatilidad y piezas que puedan reinterpretar a su manera", dice.

Cómo llevar el encaje con estilo en 2026

Laura Francés declara que esta temporada, en el ámbito del encaje, hay tres prendas estrella: los bralettes y sujetadores sin aros, los bodies que funcionan como prenda exterior y las camisetas, tanto térmicas como ligeras, con detalles semitransparentes. Asegura que la clave está en el equilibrio: "Encaje sí, pero con patronajes que sujeten bien y tejidos que acompañen el movimiento. Para nosotras, lo más importante es la comodidad", explica.

A la hora de incorporar este material en un estilismo, la clave está en la sencillez, es decir, en usarlo como capa estratégica. Por ejemplo, llevando un top lencero con una blazer, un body con vaqueros rectos o un sujetador bonito con una camisa abierta. Además, aconseja jugar al contraste, apostando por piezas 'oversize' o vaqueras desgastadas.

¿Te preocupa que el resultado sea demasiado explosivo o naif? Entonces, busca el equilibrio visual: "Si la prenda es muy trabajada, el resto del 'look' debe ser más limpio, con siluetas sencillas, colores neutros o cortes minimalistas, que ayudan a que el encaje se perciba sofisticado", explica la experta. 

Además, este tejido, en 2026 va más allá de la lencería: también lo vemos, de nuevo, integrado en 'looks' a través de piezas como faldas o vestidos, tanto lenceros como transparentes en clave romántica. De hecho, se han convertido en una pieza muy elegante para elevar un 'look' y jugar al 'layering'. Desde la viral combinación del 'slip dress' asimétrico con vaqueros hasta el contraste de estas prendas delicadas con chaquetas de piel, sudaderas 'oversize' o jerséis de punto.

Laura Francés reconoce que también influye el tipo de encaje: "Los diseños más gráficos o con inspiración geométrica resultan más contemporáneos y menos inocentes", dice. Por último, señala la importancia de la actitud: "Sentirse bien y segura llevándolo es la clave", afirma.

Esta temporada, será tu mejor aliado a la hora de armar nuestros 'looks' más estilosos. Bienvenida, primavera.